Qué es un blog, qué sentido puede dar a mi vida. Experiencia vital, una forma de expresión, de creación, puede ser un laboratorio emocional, un acto de narcisismo, una muestra de generosidad, simple curiosidad...Permitidme que lo descubra.

martes, 20 de octubre de 2015

TRENZAR POEMAS


                                 
Hablar de estrellas
es hablar de racimos de uvas,
de dientes de frío,
orbes de luz sedientas
que huyen hacia el infinito.
Almas que flotan en el cosmos,
abrazan las flores de la ausencia,
y  crean palabras fugaces
deseosas de quedarse
y gritar la esencia del verso.
Todo pertenece a un lugar vacío,
envuelto en celofán de memoria colectiva,
en la tristeza sin luz de la noche
y con voces resistiéndose al olvido.
Los muertos viven en prados de centeno,
la voz del ayer se perderá
para acercarnos al fin irremediable.
Iré trenzando poemas con mi pelo
y buscaré un ángulo en alguna playa
que me lleve a ondear entre sílabas
para morir en el mar de la poesía.


Amanda Gamero
20 de Octubre de 2015

SafeCreative

jueves, 15 de octubre de 2015

HAIKU II


FOTO PROPIA



Lanza tus sueños
en cometa al viento
azul de cielo.

12 de Septiembre de 2015
Inmaculada Jiménez Gamero
SafeCreative

miércoles, 14 de octubre de 2015

HAIKU I

FOTO PROPIA
De no ser tuyo
el deseo de volar
no pidas alas.

12 de Septiembre de 2015
Inmaculada Jiménez Gamero
SafeCreative

jueves, 8 de octubre de 2015

ENRIQUE CLARÓS "CREO EN LA NOCHE"




Mucho antes de la presentación de su poemario “Creo en la noche” ya  me habían impresionado los poemas de Enrique Clarós, los leía en su blog y me provocaban una insuficiencia respiratoria que iba más  allá  de lo que hasta entonces había sentido leyendo poemas. Un vértigo que se repitió otras tantas veces al leer su poesía y, que me pareció premonitorio cuando al recibir la triste llamada que anunciaba su pérdida, volvió a repetirse de la misma forma.   Fue quizás la esencia de su alma que conectaba perfectamente con una idea común sobre la endeble línea que nos separa de la muerte, sumado a la idea de que ésta, por sí misma, no existe tal como la percibimos.  La poesía como pensamiento en busca de realidades intangibles, el no-tiempo, la no-existencia y la indagación sobre la muerte como ciclo natural de la materia. Estaba delante de un poeta que trasgredía, que hacía coexistir sentimientos de vida y muerte, de espacio y tiempo, y los entendía como meros instrumentos de la mente. Su alma pura llegó hasta mi corazón. Hay unas palabras de Gabriel Celaya que aclaran lo que provoca y ejerce la poesía para quien la vive como parte de la vida misma, decía que la poesía era un tercer lenguaje basado en el ritmo que pone en nuestro ser inorgánico la pulsación del cosmos inorgánico.
La voz poética de Enrique Clarós es una conversación mantenida de un modo cotidiano con los límites de su propio ser existencialista; una indagación sobre el residuo que dejan los muertos por el hecho de haber vivido, el recuerdo como memoria, huella de agua o extensión de la vida. Lo que somos y lo que seremos respecto a lo que se ha dejado en este plano o espacio de tiempo en el que se vive; lo que es fácilmente  visible y lo que queda sumergido tras el mundo sensorial,  para lo que la contemplación y meditación pueden ser herramientas y métodos de obtención de respuestas. El amor al ser que ya no está y con el que el poeta busca una aproximación, un deseo de rescatarlo del vacío, o sumergirse en él, para llegar a su lado, para recuperarlo y recrearlo.  Su sentido cósmico a través de los que ama y existen en el plano físico, pretende llegar más allá de su propia conciencia, palpita y vibra en un todo simultáneo de vida y muerte, como unidad y fusión de la existencia.
El día de la presentación de su poemario yo llevaba su libro cargado de notas escritas a lápiz, no hubo turno de preguntas y después de escribirme una dedicatoria esmerada que denotaba su clase personal, con una letra ciertamente artística, le indiqué, que leyese una pregunta anotada en una de las primeras páginas de su libro. La leyó con interés. La pregunta era: ¿por qué tomas tanta distancia de ti mismo?, él, con su característica y contagiosa risa me contestó que cuando lo supiese me contestaría. Después no tuvimos ocasión, pero yo creo que Enrique escribía con una mirada omnisciente de astrónomo que lo situaba en el vacío más absoluto, para desconectar voluntariamente de la vida tal y como la conocemos.
De alguna manera se ha hecho realidad su frase: la memoria es más importante que la vida misma. La mía, mi memoria, si no me falla, nunca lo olvidará. Yo también creo en la noche. 


 ESPERA LA NOCHE                                          “Si el tiempo
                                                                                                         es un invento del hombre
                                                                                                 acaso también lo sea la muerte"
                                                                                          “Caminante salvaje”(Enrique Clarós)
Espera la noche,                            
la más oscura,                          
aquella sin luna
que ningún mar haga brillar.
Los ojos de poniente
que esperas que te esperen,
la mínima palabra que huyó
de tu penumbra visceral.
Espera la ínfima playa
de la oscuridad resplandecida
y siente la reacción química  
hecha de luz para tus ojos ciegos;
pez linterna que te guie
y acompañe tus versos,
ahora,
después,
cuando seas solo alma.
Si acaso la muerte de un poeta
manda luciérnagas al otro lado,
al lugar que nadie reconoce;
frío,
temido,
expectante,
con sus gélidos cadáveres incorruptibles.
Si la muerte es el transito que corresponde a la existencia,
espera la noche,
la más oscura,
aquella sin luna
que logres convertir en vida eterna.

3 de Octubre de 2015
Inmaculada Jiménez Gamero

                                                                       

Todo poema es un epitafio.
T.S. Eliot  

  
                                                                          

Aquí estarán poemas tuyos buscando la eternidad de una forma sublime.

ETERNIDAD

No creo en Dios
ni creo en la muerte.
Creo
en el instante perfecto,
en habitar fugazmente
otras memorias.
Como si un recuerdo,
O su suma
justificase toda la vida.
Creo
en la eternidad mínima
de repetir corpuscularmente
una y mil vidas,
de compartir simplemente
la tuya y la mía.

DETRÁS DEL MURO

Los muertos se saben propietarios de la vida,
Pero los vivos los arrojamos al vacío del pasado,
Que el tiempo va convirtiendo en abismo.
Allí, hacinados,
Acumulan su propia memoria colectiva
Y así hasta que su tamaño alcance la eternidad.
Comprendemos algún día
Que no somos nada los unos sin los otros,
Pero jamás alcanzamos el conocimiento
De cómo relacionarnos.

 EXPUESTO

Aire viciado
en pulmones ennegrecidos,
desecación del espíritu,
entre pelos erizados
que aún crecen.
Ilusión exangüe
brotando de tus vísceras,
el abismo de tus deseos
convertidos en inmovilidad,
mientras todo gira y gira
en lo excéntrico.
Exhumado yaces
ante la audiencia anónima
y aún buscas aquella tarde
sepultada de campanas.

“Creo en la noche” (Enrique Clarós)
  
                                               

Vídeo Presentación en +Bernat   9 de Octubre de 2014 



Título: Creo en la noche
Autor: Enrique Clarós
Editorial: Playa de Ákaba
Colección: Playa de Ákaba Poesía (nº 10)
Portada: Enerio Polanco
ISBN:978-84-942108-3-9
Depósito Legal:M-8698-2014 ISBN
ePUB:978-84-942108-4-6
P.V.P. Libro papel:12€
  
                                             
“Me obsesiona la tristeza que contiene el número de muertos acontecidos mientras lees esta frase”.
(Frase de su escrito Poética del vacío)


Última frase que escribió Enrique Clarós en su perfil, el día 29 de septiembre a las 12:23 horas.
"Cuando se extingue la noche, si no amanece, es que lo importante se ha detenido mirándote"

                                                                                     

                                         
                                             
De su blog CREO EN LA NOCHE
Intemperie y albedrío 25/09/2015  15:42

http://www.intringulis.com/creoenlanoche/intemperie-y-albedrio/

INTEMPERIE Y ALBEDRÍO

Estábamos muertos y podíamos soñar
Paul Celan
He soñado que Borges y Perec se conocían en un parque, que se hablaban animadamente, atropellándose palabra y gesto, pero no se entendían, como se ignoran dos pantallas frente a frente o los espejos y el aire. Yo, con la intención de romper el hielo les mencioné a Juarroz, les hablé de Cioran, y ambos asintieron inmediatamente con la cabeza, aun ignoro el motivo, me miraron fijando la vista tras de mi, escuchando la brisa. Callaron, y yo no pude callarme.

                                                                   
...

Ahora vienen tiempos de recordarte, de aullar en la noche en la que creías, de sentir ese “vacío” tan tuyo en el que “habitabas”, rodeado de versos siderales. Tiempos de recordar tu risa contagiosa que ocultaba obsesiones y nombres, de leer tus versos que impresionaron tanto mi alma como tu despedida, de escuchar el silencio suspendido y tejer palabras que acompañen ese cóncavo lugar que deja el poeta que muere.





Adiós Enrique, seguiré en esta cara de la realidad, espero que en la tuya tengas papel y lápiz, o puede que no te haga falta.

Inmaculada Jiménez Gamero